En este blog me gustaría compartir con vosotros experiencias que demuestran lo gratificante que es el trabajo de una maestra o educadora infantil. Para empezar, las personas que nos dedicamos a trabajar con niños cuyas edades están comprendidas entre los 0 y los 6 años, no somos canguros que guardan a esos niños mientras sus padres trabajan, ni trabajamos en guarderías. Somos profesionales que trabajan en Escuelas Infantiles, y nuestro trabajo requiere de esfuerzo, dedicación, paciencia y sobretodo de una gran responsabilidad. Pero todo ello hace que educar sea una tarea maravillosa, que a mí personalmente me llena de satisfacción, sobretodo con los niños más pequeños, que para ellos eres siempre la mejor, y cada día de trabajo te reciben con los brazos abiertos, porque da lo mismo que tengas un mal día, con ellos todo se te olvida.
Para inaugurar este blog, comienzo con un poema de Kavafis llamado camino a Itaca. A lo mejor si ya lo habéis leído pensáis, ¿Y esto qué tiene que ver con la educación infantil? Pues para mí, es un camino que tengo que recorrer, en el cual voy a ir aprendiendo y recogiendo conocimientos de cada uno de los lugares por los que pase.
En este camino a Itaca hay que recoger observación, cuentos, juego simbólico, juego heurístico, habilidades sociales, evaluación, programaciones, literatura, amor, cariño... En fin, todo un conjunto de cosas que cuando llegue al final me harán ser una verdadera profesional de la educación infantil.
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
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